Porque suena la música, afuera hay ruido. Pero aquí, suena la música
Sabor y Sonido surge de una necesidad (interna) y una oportunidad (externa) de aunar dos de mis pasiones como son la música y la gastronomía
En la exploración y búsqueda de conceptos gastronómicos, (restaurantes, bares, coctelerías, mercados gastronómicos y fusiones diversas y variadas) en la mayoría de los casos siempre me ha impactado lo mismo cuando he llegado a estos espacios de sabor:
- El volumen de la música. Lo que deriva en que la gente hable cada vez más alto y se genera un ambiente de incomodidad e incomunicación, lo que afecta directamente al tiempo de consumo y ticket final
- La selección de la música, inapropiado con el espacio, la oferta y demanda gastronómica
- La calidad del sonido. El silencio o la ausencia de música es recomendable en algunos espacios (y cada vez más habitual), ya que recordemos que el objetivo principal en un restaurante y bar es comer y beber, la música es un compañero, una armonía que debe ir acorde al espacio, diseño, acústica y oferta gastronómica
Aquí entra en acción Sabor y Sonido
Las personas, los clientes, que somos todos, hace tiempo que ya no vamos a un espacio gastronómico (entiéndase como establecimiento de comidas y bebidas, en todas sus variantes y fusiones) sólo a comer o a beber
Estamos interesados en encontrar una experiencia integral y enriquecedora.
Algo que recordar y recomendar
Ya no vale sólo «value for money» (Relación Calidad/precio)
Cuantas veces esta experiencia se ha visto empañada y en lugar de un 9 o 10 ha sido un 7 o un 8 porque “el postre era mediocre» (final amargo para un conjunto tan dulce), la “música estaba muy alta” y «había mucho ruido»…o poco o nada tenía que ver con el ambiente del lugar y lo que esperabamos encontrar… las expectativas vs las percepciones de cada uno
Pues la música es un viaje, son emociones, reír, llorar, sentir… y recordar
Al igual que la gastronomía
Generamos recuerdos con la comida y la bebida, con quien compartimos y dónde; y es lo que en definitiva hace que volvamos a un sitio u otro y de forma indirecta, casi sin querer, nos convertimos en prescriptores de ese espacio
Pues en el caso de la hostelería, alojamientos y restaurantes, la gran estrategia de marketing y apuesta segura (y muy rentable) sigue siendo el oido a odio.
De forma bidireccional: tanto lo que comunican los clientes con sus amigos, familias, comunidad, redes sociales, Tripadvisor, Google, Booking; como escuchar a los clientes de forma directa: qué mejorar, lo que ha gustado, lo que no…
Humanizar la experiencia es clave
Buscamos la experiencia integral del cliente y personas que nos visitan.
Queremos que vuelva. Superar sus expectativas, o al menos equilibrar la relación entre expectativa y percepcion
Y este equilibrio se consigue gracias a la armonía de Sonidos y Sabores, Sabor y Sonido
Queremos convertir Clientes en Creyentes
Convertir una experiencia notable en una experiencia excelente y diferenciada. Subir del 8 al 10
PD. ¿Nos tomamos un café en tu espacio de sabor para sentir, escuchar, el sonido, la experiencia y te cuento más en una asesoria gratuita?
Sabor y Sonido, Asier Morterero TM
